¿Qué hice?
Punto de vista de Iris.
—¡No puedo creer que tres idiotas y un anciano estén bajo el mismo techo!
¿Adivina quién está al teléfono?
Si dijiste Megan, entonces tienes razón.
—Mira, sé que amas a tu hermano y odias a León, pero no hay necesidad de insultar —me reí en el receptor.
Ella llamó a la oficina alrededor de las once de la mañana y esto es unos minutos antes de la una de la tarde.
Realmente tenemos mucho que cubrir y discutir.
—¿No te des crédito cuando dije anciano? Me refería a Louisa.
Eso fue como un golpe en el pecho.
—¡Ay! ¡Megan!
—Oh, cállate... Aún estoy...