No saber mejor es maldito
Finalmente es sábado, y Louisa parece haber salido de su trance de miedo.
Y no podría estar más feliz.
Estaba discutiendo con Jennifer, una mujer delgada y mayor que me ayudó a elegir mi vestido, sobre qué tipo de pendientes le quedan mejor a mi vestido.
—Un pendiente largo y colgante, ¿no crees, mami?
Jennifer se rió ante su insistencia y la agarró con ambas manos.
—Creo que tu mamá debería llevar un arete de perla o un botón, ¿no crees, Claudette?
—Por supuesto, estoy de acuerdo, pero esa pequeña ninja en tus brazos podría mordernos la cabeza si no lo hacemos —dijo Claudette, que...