Mañana Viajarás
—¡Por última vez, Louisa, si subo esas escaleras, vas a aparecer aquí mágicamente! —Esta es la segunda advertencia de esta mañana, y ella aún no ha bajado.
—¡Ya voy, mamá! —respondió su vocecita apresurada.
—Llevas viniendo desde hace diez minutos, ¿cuándo va a llegar tu tren? —Tomando el último sorbo de mi café, me acerqué para dejar los platos en el lavavajillas.
—Y ya ha llegado —fueron sus primeras palabras al entrar en la cocina.
Ella chupó su labio superior y parpadeó hacia mí como siempre hace cuando cree que estoy enfadada con ella.
Al mirarla, recuerdo por qué le cambié el nombre de June a Louisa, porque...