P.D. Tócala y estás muerto
Punto de vista de León
—¡Entonces le dije lo grande que es su nariz! —la voz de la hija de Iris precede su llegada a la casa.
—¿No dijiste que su nariz es pequeña? —preguntó Iris mientras su figura aparecía por la puerta.
Llevaba a la niña en su cadera derecha mientras que con la otra mano sostenía una bolsa que creo son compras.
—Entonces, entiendes mi punto —afirmó Louisa, y su expresión actual se asemeja casi a una sonrisa burlona.
Eso es nuevo para una niña.
Iris se quedó quieta junto a la puerta y, después de un momento, estalló en carcajadas.
Supongo que...