POV : CIRO.
Para ser honesto, por hoy no tenía nada mas que decir y creo que Isabella tampoco. Así que subimos abordo a la cabina y recliné el asiento.
Después de dejar a los chicos, la limusina vagó sin rumbo, hasta que por fin ordené al chófer ir directo a la pista de despegue.
Me recordó a mi mismo, sin rumbo y sin saber mi destino. No podía creer lo que había sucedido en los últimos días.
Sin saber más, cerré los ojos y deseé que cuándo los abriera encontraría que todo sería un sueño, pero no fue así, todavía tenía mi esmoquin puesto y mi falsa esposa seguía...