LIAM
Estuve a punto de besarla... ¡Mierda!, Yo quería besarla, pero como el imbécil que soy, me arrepentí en el último segundo.
Aún me arrepiento.
No puedo borrar de mi cabeza la manera en que cerró sus ojos y se abandonó a sí misma... Confió en mí y me burlé de ella. Admito que siempre ha causado cosas extrañas en mi interior, sentimientos a los que no he querido poner un nombre por temor a que puedan crecer y gobernarme; pero esta noche... Joder, fui un verdadero idiota.
Regreso al bosque tratando de despejar mi mente de lo que acaba de suceder, queriendo olvidar esos carnosos y apetecibles labios que...