DAVID
Las últimas semanas han sido intensas con Azul, nos vemos casi a diario, ya sea en mi casa o en la suya. Hemos perfeccionado el arte de hacerlo en silencio cuando Daniela está en casa, para no dejar que eso nos detenga.
Debo admitir que al principio me sentí reacio a su propuesta, pero después de pensarlo por unos días, decidí que, si ella podía manejar esto, yo también podía. No puedo estar más feliz de haber aceptado.
Por otro lado, la manada ha estado algo tensa; se han encontrado huellas ajenas que recorren los alrededores del bosque, aún sin adentrarse por completo a nuestro territorio. Sin embargo, estamos...