AZUL
Cierro con llave la puerta de la galería donde trabajo es mi hora de comida, así que me dirijo hacia la cafetería que se encuentra a dos calles de dónde estoy. La gente va y viene en todas direcciones por la acera, personas que, como yo, toman su descanso del trabajo, o simplemente pasean entre las tiendas departamentales.
Me detengo en una florería, huelo las orquídeas blancas que llaman mi atención y suspiro; me gustan las flores, pero en la tierra, llenas de vida, no cuando se encuentran en un ramo donde sus horas están contadas y solo queda verlas marchitar.
Trato de retomar mi camino, mi estómago ya...