DANIELA
¡Por la Diosa!, ¿Esto en verdad va a suceder?
Veo a Liam acercarse a mí, la sonrisa fanfarrona en su rostro me pone más nerviosa aún; solo me indica que, obviamente no es nuevo en esto, que mi presencia no le afecta como él me inquieta a mí.
Su torso desnudo es algo digno de admirar, pero mi atención se centra en los tatuajes que adornan su cuerpo: el zarpazo de una garra sobre su corazón es impresionante, así como una hermosa luna llena, que cubre su pectoral derecho. Pero el que me hace quedar como boba, mirando fijamente, es el que tiene en el hombro: una loba blanca...