LIAM
—Maldito pueblo de porquería. —Pienso mientras recorro las calles del lugar.
Nada nunca sucede en este pequeño infierno al que llamamos hogar; las calles llenas de gente conocida que aparentemente se conforma con su vida mediocre, me da nauseas. Pobres infelices que piensan que el mundo se limita a esto.
Por lo menos puedo decir que mi posición en la manada será privilegiada y, es que ser Gamma del Alfa conlleva una gran responsabilidad. Eso cuando a mi padre le dé la gana soltar el cargo; el nuevo Alfa ya lleva un año siéndolo y yo ya debería estar bajo su servicio.
Patrullo la avenida céntrica del pueblo y...