Emma Carusso, recorre lentamente su habitación mientras unas lágrimas corren por su mejilla. Es capaz de sentir el aroma de Egil en este sitio a pesar del tiempo que ya ha pasado desde su muerte y desde la última vez que él estuvo aquí.
Los muebles, la cama, las cortinas, todo parece haber sido elegido pensando en ella, sobre todo los retratos de ellos dos y de Eleonor encima del buró, que son el recordatorio perfecto de que cada parte de él está impregnado en esta casa aunque él ya se haya ido.
Pasa sus dedos lentamente por un retrato en específico en el que están ellos dos abrazados en...