Capítulo 37
Recuerdo que me sentí tan asustado que temí que el hombre que me había metido en la parte de atrás de un camión escuchara los fuertes latidos de mi corazón. Me dejó ahí por un momento y luego regresó con algo que me pinchó el brazo, de seguro era una inyección que me provocó un mareo fuerte que me lanzó en la oscuridad.
No podría asegurar ahora cuánto tiempo pasé inconsciente, pero cuando la lucidez llegó de nuevo a mí, creí haber dormido al menos un par de días. Abrí los ojos y me topé con una luz blanca e intensa que me hirió los ojos y tuve...