VERÓNICA
—Mierda —Murmuré sin abrir los ojos.
No puedo creer lo que he hecho con él.
Me había entregado a Acheron sin reservas.
Sabiendo que él está absolutamente loco.
Primero me había acosado antes de conocerlo, después de eso venía el hecho de que era un hombre lobo algo que jamás se me hubiera pasado por la cabeza y por último, como si fuera poco, el desgraciado se había llevado a mi hijo… que también era hijo de él.
¿Cómo pude haberme acostado con esa bestia otra vez?
Endurecí mi expresión mostrándome fría, cuando lo que de verdad sentía era una angustia que me carcomía.
No tenía ni idea qué...