La cena navideña estaba lista, he tenido ayuda de nuestras doncellas pero estoy tan cansada como si lo hubiera hecho sola.
Los chicos están por venir a cenar y sin embargo, no pude evitar despejar mi duda cinco minutos antes.
Estoy sosteniendo temblorosa el palito y mis ojos se cierran y se abren como si este fuera a desaparecer.
—No puede ser.
Miro el objeto en mi mano confirmando lo que llevo días pensando.
Y recuerdo el momento exacto en el que estoy debió haber pasado.
—Estás tan jodidamente sexy con ese bikini, gatita —las manos de Acheron se cierran alrededor de mi cintura trayéndome más cerca de él.
Mi...