_ ¿Qué están haciendo ustedes dos aquí? _ Me río, acercándome a él. Sus musculosos brazos inmediatamente se envuelven alrededor de mi cuerpo para levantarme en el aire.
Me hace sentir como una niña.
_ Oh, Dios mío, ¿te hiciste aún más grande? _Aprieto sus abultados bíceps.
_ Alaska _es todo lo que dice, mientras me sonríe con esa sonrisa diabólica.
Ronan se queda atrás, reservado y astuto como de costumbre.
_ Hola, rojo.
_ Oye_ Alcanzo a mi querido amigo. De los dos, Ronan es con quien comparto una conexión inexplicable pero especial, algo que nunca esperé cuando conocí al melancólico tipo tatuado con el rapado.
Ronan me envuelve...