Katya estaba terminando de guardar sus cosas en su maletín. Ya le había informado a Egan que estaba a punto de cerrar la clínica, mañana debían entrevistar a muchas otras personas y ella quería recuperar energías. No había hablado lo suficiente con Ivan como para anunciarle también a él que ya se iría, así como tampoco le había preguntado dónde se estaba quedando. Pero, la verdad, estaba evitando esa conversación tanto como podía. Ella no podría darle alojamiento a Ivan en casa de Egan, le parecía un abuso siquiera preguntarle. Además, cabía destacar, que Egan no aceptaría ni de broma.
Katya tomó su maletín cuando sintió a Egan acercarse, pero...