Egan dispuso para Katya su avión para llegar más rápido hasta Roma, donde estaba la residencia donde ella había vivido junto a Ivan por unas semanas y donde también estaba el hospital desde el que Ivan la esperaba. Katya iba preparándose mentalmente para el trabajo que tenía por delante, pero el cansancio de todos aquellos días comenzó a pasarle factura en su mente y cuerpo. Egan, la llamada de Argus, el viaje con Sylvana, salvar a Egan, el ataque de las fuerzas armadas, Egan, los sicarios llevándosela a la fuerza, el calabozo, Elian, el contrato de matrimonio, y otra vez Egan. Siempre era Egan Caruso.
Katya creyó que podría descansar...