Egan estaba completamente tenso mientras aquella chica rubia le llenaba el rostro de besos, pero era Katya quien sentía que no podía respirar y el corazón le palpitaba un latido menos con cada segundo que trascurría. Sin embargo, fue el tal Danilo, el otro chico que recién había llegado, quien lució enojado.
– ¡Vanessa!
Pero la chica lo ignoró por completo con un ademán de sus manos.
– Estoy hablando con Egan. Por favor, Danilo, ¡cállate! –Ella giró todo su cabello, golpeando el rostro de Egan en el proceso, y aquello pareció despertarlo a él. Al igual que Katya, quien reaccionó frunciendo su ceño y apretando sus puños. Ella nunca,...