– Si Sylvana siguiera viva, podríamos preguntarle dónde creería ella que él se oculta –Katya se lamentó. Argus bajó su rostro y Egan suspiró, atrapando a Katya en sus brazos. Ambos padres estaban cada vez más desesperanzados, casi parecía que aquello era el final y que Elian se saldría con la suya, impune–. Ojalá pudiésemos saber si Elian tiene alguna casa o un lugar como si fuese su habitación segura. O algún socio que lo oculte bien. Es decir, como cuando te conocí y Argus te ocultó en su casa.
Egan asintió, perdiendo su mirada en algún punto del cabello de Katya. Probablemente eran una de las cosas que Egan...