Luego de revisar las partes pobladas de Avalos y de cerciorarnos de que no había nadie, regresamos al templo, viendo que tanto humanos como cambia forma están rezando; y pensar que ellos no son susceptibles a nuestra madre Gaia, le rezan para que ella salga victoriosa de esa pelea. Reese y yo nos tomamos de las manos, apretándonos con fuerza.
—Deberían ir al campo de batalla, para lo que se ofrezca.
—¿Crees que sea lo más prudente?
El ancestro de mi esposo responde con toda la seguridad del mundo que sí, que deben estar ellos cerca de Gaia, ya que son la descendencia de sus primeros hijos y que es...