—No te preocupes, si los lideres dijeron que tomarían sus precauciones, les creo.
—Entonces...
—Lo haré, pero ¿Cómo te sientes?
—Tampoco me agrada la idea y no quiero que otro hombre te toque, pero como bien dices, el equilibro ahora depende de nosotros y tenemos que ayudar en lo que podamos.
Con la decisión tomada, le digo a Nue que vaya con Kenjiro y le de nuestra respuesta, él enseguida se va de la casa. Nosotros seguidos tumbados en la cama, bueno... yo estoy acostada sobre Reese ya que él abarca toda la cama, de hecho, sus patas traseras se salen por la orilla, nos quedamos dormidos después de tanto...