Llegamos al centro y ellas nos llevan a una de las tiendas que tanto frecuentan para estas cosas. Estando en este lugar me siento completamente confundida, miro todo a mi alrededor y la verdad es que no me explico por qué necesitan tantas cosas para la cara.
Me acerco a mi hermana y veo que está eligiendo un labial, se gira hacia mí y me enseña los dos colores por los cuales se siente indecisa, abro los ojos de par en par y la miro confundida, para mí, son exactamente los mismos colores, ella me reprocha diciendo que no es verdad, que son completamente diferentes.
Terminamos de ver nuestros asuntos...