Donna.
Luego de escuchar las palabras de Reese, mi prima se queda completamente fuera de sí misma, es como si no pudiera creer lo que acaba de escuchar, menos mal que Gabriel pasaba por ahí y Reese le contó de forma breve lo que acaba de pasar, nos hizo el favor de llevar a su hermana, que todavía seguía metida en ese extraño transe.
—Gracias por meterme en problemas con mi prima— Le reproche en voz baja.
Inflé levemente los cachetes como si fuera una niña pequeña, mi pareja se acercó a mí y tomo mi rostro entre sus dos manos, me miró directo a los ojos y luego depositó...