—¿Qué te preocupa?
—No he hablado con Erick sobre su futuro compromiso, muy probablemente no le importa... pero, él suele ser muy impredecible.
—Mañana lo hablamos con él, no vale la pena que te calientes la cabeza con eso.
Al día siguiente, nos levantamos temprano y mientras Reese se arregla, yo preparo al niño, mi madre lo cuido en nuestra ausencia. Mientras lo visto, no puedo evitar besar sus mejillas o pellizcarlas de momentos, se ve muy adorable. Una vez que todos estamos listos y preparados, salimos de casa y dirigirnos a las oficinas; le he preguntado a mi esposo ¿Por qué no tenemos una casa como la de su...