A paso torpe se dirigió hasta el baño y cerró la puerta con suavidad mientras yo me quedaba en la cama mirando el techo por unos instantes, tomé una gran bocanada de aire, resignándome a que tenía que levantarme para ponerme los pantalones y atender a mi madre; que fastidio... cuando por fin encuentro una hembra que me gusta y me agrada, mi madre se opone.
Donna.
Pego mi espalda contra la pared y me deslizo por ella hasta quedar sentada en el suelo cerca de la puerta, a la distancia escucho como Reese abre la puerta de la habitación y unos pasos hacen eco, mi corazón late con fuerza...