—Tranquila, todo irá bien.
—Espero tengas razón.
Llegamos hasta donde nos pidió Rowan y le dice al alfa que lo acompañe él junto con los otros jefes y nosotros dos, por supuesto. Licaón lo mira con el ceño levemente fruncido, pero acepta la condición del acechador y le dice al resto que se oculten. Una vez que todos están escondidos, Rowan nos guia por una pared rocosa, haciendo que todos escalemos por ella.
Los jefes escalan sin problema alguno, Reese se ha ofrecido a llevarme en su espalda, pero le he rechazado, así que saco mis garras y me pongo a escalar también; debí aceptar la oferta de mi esposo,...