—Alfa, lamentamos no estar con Reese, pero tuvimos que atender unos asuntos.
—¡No me importan sus absurdos pretextos, estamos en una situación muy importante y es cuando más cerca deben de estar de Reese! — Toma una gran bocanada de aire y la deja salir con fuerza, vuelve a resoplar y empieza a calmarse, al menos lo intenta. —Como sea, necesito que busquen a sus escuadrones.
—¿Los siete?
—Los siete, los veinte, los que haya no me importa, llámenlos y díganles que vayan a la zona de entrenamiento, iré a buscar a los veteranos.
Se va con las manos detrás de él, perdiéndose en sus pensamientos, padre también se nota...