Gracias a Gaia, la cena transcurre de la forma más normal y tranquila posible, al terminar regresamos a la sala en donde estábamos. Pensando que las personas ya se van a pasar a retirar, me acerco un poco a la puerta, pero grande es mi sorpresa al ver que se quedan hablando y conviviendo.
—Todavía tienen asuntos que aclarar, así que esto va ir para largo— Murmuré para mí misma mientras veía a los invitados a lo lejos, y yo que pensaba que ya podría irme a casa y olvidar la conversación incómoda que tuvimos durante toda la cena.
Resoplo con fuerza y hastío, yo que pensaba irme a dormir...