—He vivido demasiados años y puedo decirte que he conocido a muy contados híbridos, pese a que tienen sus dificultades, todos tienen algo en común, tienen mucha libertad para forjar su camino.
Toma asiento y su mirada se pierde por unos instantes viendo el fuego, luego me mira de reojo y se acomoda en su lugar, parece que me está analizando o algo por el estilo. Sin poder resistir más a mis nervios, termino por transformarme, esto hace que me sienta muy avergonzada por lo ocurrido.
—Bueno, lo primero que debes saber es que, hay tres clases de híbridos, los que tienen muchas ganas de vivir, los que se enferman...