A paso lento, pero firme, avanzamos hacia adelante sin romper la formación acabando con su primera línea de ataque, sabemos que esta es una pequeña victoria ya que la segunda línea se aproxima a toda velocidad y tenemos que recuperarnos para poder resistir el siguiente ataque. Gracias a Gaia, los que poseen habilidades curativas han decidió seguir el ejemplo de mi esposa y se han colocado cerca de nosotros, poniendo círculos de sanación haciendo que nos recuperemos rápido, apenas terminan con su labor se apartan ya que son nuestro respaldo.
La pelea es mucho más dura que la anterior, estos acechadores son mucho más fuertes y resistentes, incluso he visto...