Escucho un fuerte rugido y unos pesados pasos que se acercan a mí, volteo a ver y es Reese, que se acerca a mí arrastrando el cuerpo del hombre, se ve bastante mal, me da asco verlo. Mi esposo lo deja en el suelo y se sienta a mi lado, su respiración es agitada y recarga la espalda contra el muro, veo como varias gotas de sudor combinadas con sangre se deslizan sobre su rostro.
Me acerco a él y recargo mi cabeza sobre su hombro, cierro los ojos y me dejo llevar por el momento, Reese me toma entre sus brazos y hunde su nariz en mi cabello, no...