Sin esperar a que responda, cierra la puerta de un fuerte portazo, dejando una sensación extraña en el ambiente, el joven nos dice que mañana nos volverá a traer y que, de momento, nos llevará con el resto de los refugiados nuevos. Lo seguimos y llegamos hasta un almacén bastante alejado de todo, nos abre una puerta y nos invita a entrar.
En el interior del lugar, se encuentran varias personas, que al vernos bajan la mirada y siguen con lo suyo, la puerta se cierra detrás de nosotros, dejándonos casi a oscuras, solo porque los otros refugiados tienen lámparas encendidas, no estamos sumergidos en completa oscuridad.
Buscamos un lugar...