—Qué suerte tienes que un espíritu del bosque te guie, muchos sueñan con tenerlos como guias o familiares.
—Nue no es mi familiar ni guia, mi abuela lo ha enviado conmigo en contra de su voluntad— Río quedamente, pero me detengo al sentir un fuerte dolor en mi pecho.
—Siento curiosidad por tu familia Dona, pero me lo contarás cuando te recuperes.
De momentos, Dumart camina para recuperar el aliento. Puedo notar lo cansado que esta de tanto andar, pero es demasiado testarudo y terco e insiste en seguir. Su andar no se detiene por nada haciendo que lleguemos a la aldea en menos tiempo del que yo tarde, logro...