En estos momentos, el tiempo es esencial y tratar de razonar con ella es estúpido, así que simplemente la noqueo lo más rápido que puedo, pero esos segundos que utilicé para enfrentarla fue bastante esencia para que sus compañeros me alcancen. Resoplo con fuerza, molesto por haber perdido valiosos segundos, me giro sobre mis talones y empiezo a enfrentarlos; es verdad que me gusta una buena pelea, pero ahora mismo estoy más centrado en llegar a mi esposa.
Trato de acabar con ellos lo más rápido que puedo, pero mi desesperación se está empezando a apoderar de mí, al punto que empiezo a ser descuidado con mis movimientos, esto hace...