Después de haber saciado nuestra curiosidad, decidimos volver a la sala principal, encontrándonos con un Dumart y un Rowan sentados en diferentes bancas en completo silencio. Parecen dos niños regañados y castigados, miro de reojo a mi esposo y le dedico una enorme sonrisa, le tomo de la mano y empezamos a avanzar.
—Ya que encontramos el templo, lo bueno sería que llamemos a los demás y pensemos en un plan para hacer salir a los hombres topo.
—Sospecho que su objetivo es evitar que alguien vuelva a rehabilitar este lugar, así que sugiero que los guardianes empiecen con el ritual de purificación, eso los hará salir.
—Coincido con Dumart,...