Los tres me miran sorprendidos.
—¿Qué haces? —dice entre dientes Derek. Les da una sonrisa de disculpa a Karla que esta nerviosa.
—No puedes hacer negocios con ellos— entro a la sala. Detrás me siguen Alicia junto a su esposo e hijo.
—¿Qué dices? —Alicia inquiere desde atrás.
Karla se pone de pie y camina hasta mi erguida.
—No tienes derecho a opinar—murmura entre dientes—Estas siendo una vergüenza
—Tengo todo el derecho a opinar y aquí nadie trabajara para ustedes— la reto— Y la única que da vergüenza eres tú.
—Nerea—Derek se pone de pie y el jadeo de Alicia es audible—¿Se puede saber qué pasa?
Sonrió con amargura y...