—Ya me voy— digo a Salvador el día viernes un poco más tarde de lo habitual.
Por lo general los viernes hay clases en la fundación. Hoy no, de hecho, aproveche para ayudar a realizar un inventario de todo lo que tiene la tienda. Carlos decidido que debería tener una reunión con todos los colaboradores y hablar de la recaudación del fin de semana.
Tomo mi bolso y salgo detrás del mostrador.
Salvador sale de la trastienda.
—Nos vemos mañana—dice con su habitual sonrisa.
Los sábados abrimos hasta después del mediodía. Me da tiempo de hacer las cosas en el departamento, así relajarme los domingos.
Dejo a Salvador para cerrar...