—No puedo creer que este viendo esto de nuevo—susurro de pie frente a mi ventana preferida de la casa donde crecí. La misma, que me inspiró decenas de veces para pintar y donde pase los mejores años de mi vida
Derek y yo habíamos salido al día siguiente de darme los boletos. Hablé con Salvador y le expliqué el motivo de mi ausencia. El hombre está feliz por mí, me dio una semana más con la condición que lo invitará a mi exposición.
Cómo si lo fuese a olvidar.
Maddison amablemente se había ofrecido a cuidar de Apolo, al principio dije que no, pero ella insistió y dijo que Bombón...