Abu Dabhi, capital
Samira está de vuelta...
Fui al apartamento de Aya, tenia tus llaves para cuando ibas a limpiar y en lo días libres para quedarte allí. Me duché y preparé comida para los dos. Vendría temprano porque hoy era día de análisis.
Asima llamó varias veces. No era costumbre para mí ausentarme ni siquiera en los descansos. Ali no sabía cocinar, solo limpiar. Ya no me importa lo que digas. Tenía lo que quería a mano.
Ayah llegó, comimos y luego si fue para Psicanálista. Terminé durmiendo cansada. Al día siguiente me levanté temprano y fui a la Mansión. Hice el café, el té y dejé las tostadas...