Abu Dabhi, capital
Zaída...
-Amiga, mi casa se llenó de alegría al recibirte. ¡Bienvenida!
-Gracias Aysha, me siento más segura estando contigo.
-Y como estan los novios ¡Mi papá parece un niño tan feliz!
-Tengo algo que decirte. Pero no nos dejes juzgar.- Tuvimos nuestra primera noche
¡Qué! ¡Por eso papá está tan radiante! Lo haces feliz. Al menos ya no pensa en esa maldita mujer.
-¿Estás hablando de Asima, Pero pensé que él era loco por su madre?
-Mi padre amaba y respetaba a mi madre de su modo, hasta que ella falleció. Pero no se olvidó del diablo llamada Asima. Ella tenía un hechizo que solo se rompió...