Brad:
Celoso como siempre de que cualquiera mire a Jenny, preferí cortar ese estado de contemplación que mis hermanos tenían con ella. Hice las presentaciones con María José, quien a pesar de los años, las enfermedades y la mala vida que llevó, aún se veía joven y bella como su hija.
—Suegra, te presento a mi hermana Emma, mi consentida —aclaré, observando con infinito amor a mis hijos, quienes sonrieron al mirar a su tía— Y a mis hermanos Oliver y Lucas —expresé orgulloso de mi familia.
—Es un placer Brad, conocer a tu familia —manifestó mi suegra, dando la bienvenida a todos a su país.
—¡Bueno, mis hermanos! Aquí...