En Veracruz, Venezia
Brad:
Los dos salimos de la habitación, dejando prendida solo una lámpara de mesa, para que nuestros hijos tengan algo de claridad, por si se despiertan. Esa noche, tanto para el uno como para el otro, será un suplicio intentar dormir, juntos pero separado.
Tanto Jenny como yo, revisamos en cada habitación que nuestros huéspedes se encontraban muy bien, y que no les faltara nada. Luego, nos retiramos a dormir, cada uno a un extremo de la cama para proteger a nuestros hijos.
Es un suplicio grande y prolongado, dormir en la misma cama de la mujer que tanto amo y deseo y no poder tocar su...