Nunca lo admitiría, pero Cristóbal siempre había sido el favorito de mis padres. Mamá quería a todos sus hijos, pero en el fondo todos sabíamos que lo amaba más a él. Tal vez era porque era su primogénito, pero era obvio que tenía un amor por él que no mostraba a nadie más, ni siquiera a Isabel, y por eso siempre pudo manipularla para que hiciera lo que él o papá quisieran.
—Viendo que todos han votado en contra de mi idea de entregar a papá al consejo, parece que su destino ha sido decidido —dice Cristóbal.
—Germán y Michael, ¿podrían ir a llamar a Alejandro y decirle que traiga...