—Ok, ¿qué es lo que tienes que decirme? Y mejor sea algo bueno, porque realmente no estoy de humor para acertijos ni juegos —pregunté al llegar al árbol donde él estaba.
—Primero que nada, no soy el enemigo aquí, ni tampoco lo es el consejo, pero creo que la razón por la que no pueden encontrar a Alejandro es porque ellos están ocultando información —me dijo.
—Vamos a estar en desacuerdo sobre lo de "el consejo no es el enemigo". Solo dime lo que necesito saber —respondí.
—No sé mucho sobre todo esto, pero hace unas semanas hice algunas indagaciones y resulta que hace unos años, cuando Alejandro tenía alrededor...