Perspectiva de Lilia
Abro lentamente los ojos, solo para cerrarlos de golpe debido a la intensa luz que ataca mis retinas. Tomo una respiración profunda mientras trato de recomponerme, abriendo los ojos nuevamente. Me inclino hacia adelante, tosiendo por la sensación áspera en mi garganta; mi necesidad de agua me golpea como un tren de carga.
Mis ojos luchan por enfocar, haciendo que mi entorno se vea borroso. Cierro los ojos otra vez, tratando de concentrarme, esperando averiguar dónde estoy y cómo llegué aquí. Lo último que recuerdo fue que Isaac y yo estábamos caminando—
—¡Oh Dios mío, Isaac! —digo en voz alta, incorporándome de un salto al recordar todo...