(Lysa)
La noche estaba fresca, era de mis favoritas y pensé en lo lindo que sería cenar a la luz de las estrellas. Mis cachorros estaban exhaustos y habían cenado más temprano, de tanto entrenamiento tenían un hambre voraz y también un sueño muy grande.
—Es una bonita noche, ¿Verdad? —preguntó Goth, mirándome y caminando hacia donde yo estaba. —Puedo invitarte a cenar si quieres, yo tampoco tengo compañía.
Sonreí, mi hermano era una las compañías más apreciadas para mí.
—Genial. —asentí,
El hizo una mueca, entrecerrando los ojos con suspicacia. Luego, se puso solemne. Se acercó a mí y me miró con severidad.
—Hay algo de lo que tenemos...