(Seth)
El aire húmedo y enrarecido llena mis pulmones mientras avanzo por los oscuros pasillos de la mazmorra. Mis pasos resuenan en las paredes de piedra gastada, creando un eco siniestro que parece burlarse de mi presencia. Cada paso que doy es un recordatorio de la incertidumbre que rodea esta lúgubre aventura.
La tenue luz de una antorcha parpadea frente a mí, proyectando sombras danzantes sobre las paredes llenas de musgo. Los destellos de la llama revelan el deterioro de la estructura: grietas en el techo, piedras desprendidas en el suelo y murales desgastados que cuentan historias olvidadas. Estos murales, una vez espléndidos, ahora se desvanecen en la oscuridad, como...