Un ruido en la maleza me alertó, volteé a mirar y la melena oscura de Anton se asomó, arqueé mi ceja y él me miró burlonamente como siempre.
—¿Se te perdió algo?— le dije y él en silencio caminó hacía mi. Usaba un short playero azul oscuro y no llevaba camiseta ni zapatos
—Tal vez a Shili se le quedó algo por aquí— comentó caminando hacía mi y arrugué mi ceño, no me gustaba que me vigilaran.
—¿Me estás espiando?— me iba a poner de pie y para mi sorpresa él se agachó ante mi— ¿Qué haces?— Sus manos viajaron por el elástico de mi pantaloncillo y me quedé sorprendido,...