— No lo puedo creer, en serio.
— Oh, ¿Dirás que no te gusta?
— Claro que sí, sólo no me esperaba esto
— Pues soy una caja de sorpresas así que prepárate
— Pensé que eras una caja de bombones de chocolate — él se río, envolviendo mis oídos en esa deliciosa melodía.
Era lunes, el siguiente lunes a mi primera transmisión del sábado, el martes volvería a transmitir y me había tomado en serio el asunto de sacar de mi corazón a el innombrable Shane.
Adrien me invitó a una noche mágica, por supuesto, en mi mente era un hotel de lujo, con jacuzzi, velas, pétalos de rosas,...