La noche iba excelente, la cena fue deliciosa y la compañía impresionante, conocí a media docena, tal vez más, de colegas, y francamente todos me agradaron.
Era genial tener con quién compartir este aspecto de mi vida y no vi con gravedad la falta de amistad en mi vida hasta que descubrí a esta gente.
El presentador hizo aparición de nuevo y gracias a África me di cuenta que la premiación a los TOP's por fin se realizaría.
Mi hermoso e idiota jefe estaba sentado con otros tipos tan serios cómo él, con la única diferencia indignante de que ese pedazo de hueso adornado de ropa cara, estaba sentada sobre...